Microrrelatos de CIFI entre amigos

Microrrelatos Ciencia Ficción

Vuelve al blog el juego más cruel y divertido: ¡Los microrrelatos entre amigos!

¿En qué consiste el juego?

Elegimos un tema, en este caso la ciencia ficción, y cada uno de nuestros adorables amigos, con todo su amor y su buena intención, nos da cinco palabras con las que urdir cada microrrelato.

En esta ocasión he contado con la inestimable ayuda de Javi de Ríos, gran amante de la literatura mínima, la literatura en general y todo cuanto rodea al mundo creativo que pueblan escritores, editoriales, lectores, blogueros y otras criaturas interesantes.

Y no os hago esperar más.

Empieza el invitado, que en esta casa aún se conservan las buenas costumbres 🙂

Javi de Ríos

¡No! ¡Y no des ideas!

Salvaje, pirata, cosmos, bestia, robot. Elegidas por Gerardo Alonso Zahonero, que es muy buena persona.

GALAXIA CARTAGENA

Ya había funcionado en épocas pretéritas, siglos ha; para socavar a un imperio más grande, decidíamos pertrechar naves pirata, pero prohibirles lucir nuestro emblema. Así, la Confederación Géminis podía actuar de la forma más salvaje, pero lavándonos las manos cada vez que un carguero espacial cartaginés era saqueado de su cargamento de grafenium en cualquier rincón del cosmos.

No contábamos con que contraatacaran equipando sus naves con ese extraño robot, el BlasDeLezoZXP que, a pesar de no tener visión binocular y carecer de una extremidad superior y otra inferior, nos derribó como una bestia.

Yo aún no entiendo lo que ha pasado.

Javi de Ríos.

Astronauta, élite, lípido, cíborg, cuerda. Elegidas por Natxo Macías, con dedicación y amor infinito.

GUERRA FRÍA

El astronauta Joseba Mac había maldecido veinte mil veces, por decir algo, la reglamentación que obligaba a que un astronauta norteamericano, por muy de élite que fuera, saliera siempre acompañado de un cíborg de clase doce (mantenimiento / actividades recreativas en gravedad cero), que le indicara paso a paso el protocolo a seguir y las herramientas a utilizar.

Al otro extremo de la cubierta de la gigantesca nave turística de doble bandera «Amanecer de Aldebarán», el cosmonauta Vladimir C. Kasparov, enfundado en su obsoleto traje espacial,  se choteaba a gusto mientras finalizada en un tiempo récord la reparación de la pequeña compuerta de evacuación de lípido sobrante de la cocina central, usando para ello una cuerda de treinta centímetros y un trozo de goma de mascar.

Javi de Ríos.

Salitre, secar, sibilina, sotana, susto. Elegidas por Rebeca Palacios, con toda su buena intención.

EFECTO MARIPOSA

Era el tercer canal que veía en un mes, con tan solo restos de salitre y pequeños charcos como recuerdo de un flujo de doscientos doce metros cúbicos de agua por segundo. Urko Garitano, el miembro más joven del Consejo Marciano, levantó ligeramente la sotana, como si aún el agua pudiera lamer mansamente sus bajos, y pensó en el susto que se llevaron todos sus compañeros cuando les trasladó la primera noticia de este tipo. ¿Realmente se iban a secar todos?

Camino a la comuna central en el aerodeslizador, recordó de nuevo su pequeño desliz contra la Ley de Introducción de Especies Terrícolas en Marte, epígrafe 2, párrafo cuarto. «¿Cómo cojones iba una pequeña mariposa a joder todo ese ecosistema que tienen ustedes montado aquí?». No, no era posible, pero no se quitaba de la cabeza la sonrisa sibilina del buhonero mientras cerraba las escotillas de su nave.

Javi de Ríos.

Barbián, jipiar, sapenco, berretín, esplenomegalia. Elegidas por Irene Álvarez Bosch, la Bosch más condescendiente y generosa de toda la familia.

GEN DE NUTRIA

—Y todo a causa de un maldito berretín. Él entró en la consulta todo barbián, pero no ha dejado de jipiar desde que le he contado lo de la esplenomegalia.

—Doctor, que digo yo que…

—Shhh… un segundo. ¿No ve que estoy consultando con unos colegas en el hiperchat?

—No; revertirlo usando el gen de sapenco no va a funcionar. Y…

—¡Cállese, cojones, que mire la que ha liado por caprichoso!

—Yo ya le advertí que el B37 de nutria, además de pelazo, tenía otras características, pero ya sabéis que algunos famosos lo usan, lo cuentan en los ciberrealities y luego pasa lo que pasa.

—Vale, vale, yo se lo propongo.

El doctor Ibarretxe cortó la comunicación. Se palpó ligeramente la sien, giró la silla que levitaba un pelín por encima de la del desolado Fermín Cobarrubias, y le miró pensativo antes de hablar.

—Fermín, a ver… tenemos una idea, pero me temo que tengo que preguntar antes una cosa.  ¿Usted sabe algo sobre la vida sexual del guacamayo?”

Javi de Ríos.

Seguimos… Turno de servidora, que también lo ha pasado muy bien urdiendo textos con palabras que ayudan.

Judith Bosch

Oscilador, aerostato, cobre, engranaje y pulpo. Elegidas por el benevolente Jorge Soto Martín.

SÍRVASE EN FRÍO

El engranaje del pulpo eléctrico constaba de un oscilador de alta frecuencia, un panel de circuitos y conductos de cobre cubiertos de surimi. Mandaba comunicados al aerostato tres veces en semana y sus ocupantes, las científicas más reputadas de la Nueva Unión Soviética, los revisaban, traducían y enviaban, a su vez, a la sede central de los Servicios de Inteligencia. En la tercera semana de misión, todo empezó a torcerse. «Sacadme de aquí», envió el pulpo. «Me han trasladado a un acuario hostil, muy reducido. Estos cabrones están pensando en comerme». El equipo no daba crédito: el intermediario escogido había logrado vender el pulpo como un ejemplar único en su especie, tajantemente tóxico. De esta manera, aseguraban su presencia en el acuario exótico del despacho del presidente de los Estados Unidos y disuadían cualquier tentativa de cocinarlo. ¿Qué podría haber fallado?

A la semana siguiente de aquel inquietante comunicado, Muhammad El Sari, heredero de los principados árabes poseedores de los últimos y carísimos reductos de petróleo, y reconocido amante del pescado crudo, moría electrocutado en extrañas circunstancias.

Judith Bosch.

Orión, monolito, nave, hielo y pelirroja. Elegidas por Santiago Ruiz Mesa en un momento de generosidad e inspiración.

 LOS SECRETOS DE LAS ANTIGUAS CIVILIZACIONES

—Lograremos la inmortalidad colocando el monolito de hielo de Oliwa en el cinturón de Orión, escoltado por la feroz cacatúa pelirroja, que destruirá con sus rayos de fuego a cualquier nave que se acerque —explicó la Sacerdotisa.

—Y, ¿cuándo avancen en sus conocimientos de física cuántica, descubran la funcionalidad de los agujeros de gusano, logren fabricar la tecnología necesaria y consigan llegar al cinturón de Orión, qué? —preguntó el escriba.

—Ahí está la gracia. No podrán pedirnos explicaciones. Se romperán la cabeza intentando comprender lo que quisimos decir y nos recordarán, de generación en generación, hasta el final de sus días.

Judith Bosch.

Pi, ajo, loco, genes, galleta. Elegidas por Rafa Gil, que hoy duerme en el sofá.

GULLIVER 2.0

—Dice que el sistema solar tiene ni más ni menos que doscientos planetas y que los nueve descubiertos hasta ahora, son los únicos, junto a Pi, con características visibles para el ser humano.

—¿Pi?

—Sí. Pi, según comenta, el décimo planeta. Allí es donde, según el, te dan de comer una galleta, elaborada con un tubérculo muy semejante al ajo terrestre, que tiene propiedades especiales, modifica tus genes y te permite descubrir los doscientos planetas anteriormente mencionados.

—Así que ¿el único astronauta que, según los informes, consiguió completar el viaje subatómico sin volverse loco, ha emitido un comunicado oficial con todas esas chifladuras?

—No, señora. No ha emitido aún ningún comunicado oficial. El comunicado oficial dependerá de usted.

—Muy bien. Me reuniré con él personalmente e intentaremos arreglar esto. ¿Dónde se encuentra ahora?

—Hablando con los animales del laboratorio, señora. Insiste en que son los únicos que lo comprenden.

Judith Bosch.

Rufián, barbecho, añojo, husillo, viruta. Elegidas por el tito Athman.

NORMALIZACIÓN 2.0

«Las prensas de husillo siguieron utilizándose hasta mediados del SXXI, igual que otras costumbres arcaicas, como dejar terrenos en barbecho, o mantener protobóvidos con vida para conseguir carne de añojo. El sector primario experimentó el Gran Avance a principios del XXIII, gracias a la Unión Global de Comercio, que consiguió recuperar todas las tierras de la antigua clase obrera. Esto trajo consigo numerosos levantamientos terroristas y, posteriormente, el Gran Atentado Obrero, que paralizó el Nuevo Estado Global de Bienestar y dio lugar a la recesión que hoy padecemos. La eliminación de los terroristas y su sustitución por maquinaria, como sabéis, supuso un gran esfuerzo de capital y es por ello que, ahora, nosotros, los privilegiados de la clase técnica, debemos apretarnos el cinturón — el profesor Rufián hizo una pausa en su discurso para frotarse un ojo y quitarse una viruta imaginaria de la camisa —. Como ya sabéis, algunos técnicos mediocres, que no quieren dar palo al agua, han recuperado vocablos obreros populistas arcaicos y hablan de «esclavitud», para referirse a la actual situación. No caigáis en sus redes. Todo eso es narrativa terrorista y, afortunadamente, está penada por la Ley».

Judith Bosch.

Probeta, horquilla, muchedumbre, ocaso y gallina. Elegidas por Rocío González Peña a la que tuvimos que convencer porque «no quería meternos en un aprieto».

DESCANSAR EN PAZ

«¡Esta, la horquilla de Dematrotón, es la clave que hemos estado esperando durante milenios!», exclamó la científica, mirando de manera desafiante y apasionada a la muchedumbre, con el brazo en alto y el artefacto colocado de tal forma que los rayos cobrizos del último ocaso de La Tierra, antes del fin, describieran alrededor un aura destellante. «¡La introduciré en el recto de la gallina! —continuó —. ¡Luego depositaré el flujo en esta probeta! —hizo una breve pausa para respirar hondo —. ¡Sabremos enseguida y sin lugar a error, por el color que adopte, si fue antes ella o el huevo!»-.

Judith Bosch.

Marte, canal, éxodo, diputado, inteligencia. Elegidas por Javi de Ríos (dónde las dan, las toman).

GENOCIDIO SILENCIOSO

El éxodo de genios a Marte fue progresivo, pero inexorable. En las primeras fases embarcaron los poseedores de un coeficiente de inteligencia igual o superior al dos por ciento de la población. En las siguientes fases, los que tenían la firme intención de marchar, por definición, también fueron considerados más inteligentes que el resto y embarcaron. En la penúltima fase fueron aceptados grupos anteriormente clasificados como «dependientes», pero que, en aquel canal de huída hacia un nuevo mundo, acabaron resultando imprescindibles. En la última fase, embarcaron dementes, vagabundos y poetas. Antes de que todos los acuerdos se cerraran y Marte quedara completamente aislado del planeta azul, un diputado del Partido Liberal Progresista de La Tierra dijo en el Parlamento Global: «Deberíamos añadir una clausula final: la incomunicación será indefinida hasta que creen un sistema de intercambios económicos y, dado el caso, será procedente que nos paguen un treinta por ciento de sus beneficios anuales en concepto de royalties». «Me parece estupendo», contestó inmediatamente la cabecilla del éxodo. «No saben que el calentamiento global los matará en cinco años, ¿verdad?», le susurró al oído su adjunto. «No —masculló con una sonrisa —. Ni falta que les hace».

Judith Bosch.

Y colorín, colorado, este juego ha terminado. Pronto, muy pronto… ¡Más y mejor!

Judith Bosch y Javi de Ríos 2016.

 

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